En el 2012, menos hipocresía y más sinceridad no estaría nada mal.
Además de afrontar las reformas financiera y laboral, la crisis española se puede combatir desde el modelo político anterior, que apostaba por mantener el gasto público, ampliando la deuda o renegociándola con Europa y aumentando los ingresos en concepto de impuestos, lo que posiblemente nos hubiera conducido a la quiebra griega o, por otro lado, desde el modelo de contención del gasto público, disminuyendo el endeudamiento, con una subida mucho más moderada de impuestos, lo que bajo mi opinión, puede acercarnos mejor a los objetivos de déficit y a la superación de la crisis. Pero, seguramente, ambos modelos plantean los sacrificios salariales de los funcionarios como parte de la solución final. Luego, los detractores de la solución del Gobierno catalán, bien harían en dejar de mentirnos.Y ante la posibilidad de nuevos sacrificios salariales, el punto de vista que yo defiendo y que comparte cada vez más gente, es que ante la inminente conjelación de los sueldos de los funcionarios, de por sí ya recortados, las medidas deberían virar hacia desaparición, la redimensión o la fusión de superestructuras administrativas (léase Diputaciones, Consejos Comarcale...s, Mancomunidades, Empresas Públicas,...) aplicando los recortes a los estratos intermedios y altos de los cuerpos de gestión; asesores y trabajadores de empresas públicas de dudosa solvencia y altos cargos de la Administración elegidos políticamente, para que médicos, profesores, policías, bomberos, agentes forestales, administrativos, celadores, o sea, los más castigados salarialmente, dejen de sostener la crisis.
2 comentarios:
Hace unos años se celebró una carrera de remo entre empleados de una empresa japonesa y otra española. Se dio la salida y los japoneses empezaron a destacar desde el primer momento, llegando a la meta con una hora de ventaja sobre el equipo español.
La Dirección de la empresa española analizó las causas de tan amarga derrota y advirtió que el equipo japonés estaba compuesto por 10 remeros y un jefe de equipo, mientras que la tripulación española la componían 10 jefes de equipo y un remero, por lo que se decidió adoptar las medidas adecuadas cara a la próxima edición.
Al siguiente año, la tripulación japonesa llegó dos horas y media antes que la española.
La Dirección se volvió a reunir y, tras un sonoro rapapolvo a la Gerencia, concluyeron que los japoneses habían repetido estrategia (10 remeros y 1 jefe de equipo) mientras que la innovadora tripulación española, renovada tras las eficaces medidas tomadas el año anterior estaba compuesta por: 1 jefe de equipo, 2 asesores a gerencia, 7 jefes de sección y 1 remero.
La conclusión de la Dirección fue unánime: el remero es un incompetente.
Al siguiente año, tras encargar una innovadora trainera al departamento de nuevas tecnologías, la ventaja de los japoneses fue de cuatro horas.
El Equipo Directivo reunido para analizar las causas del nuevo desastre comprobó que el equipo nipón había optado por la ya tradicional formación (1 jefe de equipo y 10 remeros), mientras que el español, tras una auditoría externa y el asesoramiento especial al departamento de organización, optó por una formación mucho más vanguardista:
1 jefe de equipo,
3 jefes de sección con plus de productividad
2 auditores
4 vigilantes jurados que no quitaban ojo al único remero de la tripulación, al que habían amonestado y castigado quitándole los pluses e incentivos tras el fracaso del año anterior.
Tras varias horas de reuniones, se acordó que, para la regata del siguiente año, el remero sea un becario o en su defecto, una contrata externa, ya que, a partir de la vigésimo quinta milla, se ha venido observando cierta dejadez en el remero de plantilla, actitud que roza el pasotismo y con comentarios del tipo:”El año que viene va a remar su puta madre” al llegar a la línea de meta.
Recibe un cordial saludo, Lorenzo.
Yo opto por la administración única, es más barata y más "mejó"; no obstante...
¡¡ FELIZ AÑO NUEVO!!
Esta alegoría, tan ingeniosoa como oportuna y descriptiva, me viene muy bién para completar mi reflexión.
Lo de la Administración única estaría muy bien en Catalunya, o sea, que acepto y celebro de posicionamiento, coincidente con el mío.
Feliz entrada de Año, amigo. Nos vemos pronto.
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