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COLABORA AMB CÀRITAS DIOCESANA

31/10/2010

Frente al descrédito gratuito, perseverancia.


Debo admitir, a priori, que la realidad de Badalona, mi ciudad, no escapa ni mucho menos a la dureza con que la crisis está golpeando las economías domésticas, que se acentúa todavía más en los barrios en los que el efecto llamada de la inmigración, la falta de recursos institucionales y la dificultad de integración de algunos colectivos, condicionan los intentos por normalizar la situación, lo que produce en muchos casos la sensación de marginalidad y olvido para muchos ciudadanos.

Pero como pertenezco a ese sector de la población que, por una u otra circunstancia, le ha tocado dedicarse a la seguridad, al control y la mejora de la convivencia, no me resigno a que se pasen por alto los esfuerzos que realizan un contingente numerosísimo de personas que trabajan para mejorar la calidad de vida los más necesitados, dedicando en muchas ocasiones parte de su tiempo libre de forma altruista.

Vivo en Badalona, en el barrio de Coll i Pujol, y digo que no me resigno, porque de un tiempo a esta parte he observado con atención que en las redes sociales, sobre todo en facebook, proliferan una serie de comentaristas, cuyas entradas siguen el patrón siguiente:

- Dar publicidad a cualquier hecho delictivo que tenga lugar en Badalona, sobre todo actos violentos, resaltándolos si los autores son extranjeros (principalmente rumanos) y culpabilizando de los hechos al Ayuntamiento, a la Guardia Urbana y, por extensión, a la clase política dirigente.

- Aprovechar el comentario para cargar contra todo aquel que intente explicar que la delincuencia y el incivismo no es patrimonio de ninguna ciudad ni de ningún colectivo en concreto, insistiendo en que a Badalona ha llegado la peor de las inmigraciones, pasando por alto, por ignorancia o por interés, que más del 50% de delitos los cometen personas autóctonas.

- Preguntar, a los que discrepamos de sus posiciones, cuál es nuestro barrio de residencia en Badalona y si, por casualidad, no vivimos en las zonas donde se cometen esos delitos, o peor todavía, si somos de fuera de la ciudad, la consigna es lanzar todo tipo de descalificaciones.

- Silenciar, por pequeña que sea, cualquier noticia positiva de Badalona, sobre todo relacionada con la seguridad, cuyo contenido desvirtúe sus argumentos.

Ante este tipo de comentarios, he decidido reaccionar y como veo que algunos intentan imponer en Badalona este discurso simplista y manipulador, a ellos me dirijo para que me respondan a estas cuestiones:

- ¿Saben que la Guardia Urbana de Badalona está dedicando la mayor parte de esfuerzos humanos y materiales a la lucha contra la delincuencia y el incivismo en los barrios a los que aluden en sus comentarios?

- ¿Saben que la incorporación de 73 nuevos miembros a la Guardia Urbana está reportando un incremento de la vigilancia, las campañas, los controles y por supuesto un aumento considerable en las detenciones, como nunca antes se había producido?

- ¿Saben que en las estadísticas de esas detenciones, así como en las de las denuncias, no hay ninguna nacionalidad que sobresalga en número sobre las demás, tal y como ha ocurrido toda la vida, porque la delincuencia sigue esquemas muy diversos?

- ¿Saben que imposible que uno pueda vivir cada día en un lugar distinto para poder opinar sobre determinadas problemáticas, teniendo en cuenta además que muchos de nosotros trabajamos a diario en esos barrios, leemos todo tipos de informes, noticias y trabajos publicados y que, cuando la situación lo requiere, nos desplazamos a visitarlos?

- ¿Saben que el promedio de detenciones que la Guardia Urbana de Badalona realiza a requerimiento directo del ciudadano es altísimo, lo que demuestra que su presencia es real en la calle?

- ¿Saben que muchos de los delitos culminan en posteriores detenciones, aunque ese tipo de noticias positivas no siempre se publica?

Luego entonces, ¿a qué están jugando y a quién quieren confundir? Y si tan mal lo estamos haciendo todos, ¿cuáles son sus ideas, sus aportaciones, sus propuestas para enderezar la situación?

Con este tipo de patrón, me da la impresión que algunos se han instalado en la estrategia de la crítica, dejando a un lado las soluciones, bien porque no las tienen, bien por intereses partidistas, y lamento profundamente que, por el camino, se instrumentalicen los problemas y la necesidades de la gente, ignorando las mejoras, los cambios positivos y los esfuerzos realizados por tantos otros.

A estos últimos, frente al descrédito gratuito, las críticas y los obstáculos,  les pido que sean perseverantes en el trabajo, porque la causa bien lo merece.